lunes, 5 de noviembre de 2012

La credencial del Camino de Santiago.

Se puede definir la Credencial del Camino de Santiago como el documento en el que constando el nombre de su titular y teniendo reservado un espacio para dejar constancia del paso, generalmente en forma de sello con su fecha, de los lugares del Camino sirve para acreditar o reflejar como se ha ido realizando el Camino. 
No es lo mismo que la Compostelana y tiene a su vez un origen legal y posteriormente consensuado. En los orígenes su razón de ser era doble: acreditar haberse realizado el tránsito del Camino con la protección que su realización suponia, ya que en caso contrario al peregrino se le podía suponer un "vago" con desagradables consecuencias y evitar la picaresca, esto es que hubiese peregrinos profesionales, que viviesen en el Camino o mejor dicho del Camino en una perpetua peregrinación. 

Un buen estudio de la Credencial del Camino de Santiago lo tiene realizado Fernando Lalanda. A cuya lectura, así como a sus diversos libros, nos remitimos. 


Cuando paso por el pasillo de casa, de lo poco que me gusta tener enmarcados diplomas o documentos, veo uno que le tengo aprecio y cariño. Es la Credencial de la primera vez que hice el Camino de Santiago, luego hubo más Caminos y nuevas Credenciales. 


Era a finales de 1970 y en la ladera de Mostelares en Castrojeriz o en los páramos de Hontanas, cuando entre perdices y liebres, siendo un chaval, veíamos muy de vez en cuando a algún solitario caminante andar en dirección poniente. Si estabas en ese momento con algún pastor o agricultor te decía que ese caminante, muchas veces extranjero, era un vagabundo. Mi padre nos aclaraba, a mis hermanos y a mi, que en realidad era un peregrino que se dirigía a Santiago de Compostela. 
En esos tiempos lo único que conocía de ese Camino, era los desvencijados carteles que se encontraban señalizando la carretera que unía Burgos con Castrojeriz y que aludían al "Camino de Santiago". Idea de camino que llamaba la atención al verlos colocados en una carretera. 

Pasaron algunos años y ese Camino había que conocerlo, lo que implicaba hacerlo, esto es andarlo. En esa época, finales de los 80, la bibliografia disponible en las librería era muy escasa. Y las guías, prácticamente inexistentes, por supuesto internet no se había creado. Pero leyendo un poco de por aquí y de por allá me fui enterando que era eso de la peregrinación a Santiago y como "había que hacer el Camino". 
Requisito indispensable era tener una "carta de presentación", una credencial, que acreditase el carácter de peregrino de su titular, de manera que además sirviese para dar fe o que levantara acta de ir realizando el Camino. ¿Pero dónde se conseguía esa credencial, ese salvoconducto?.

La suerte o casualidad hizo que lo consiguiese de la manera más rocambolesca. 
Me encontraba detenido, con el coche de mi padre, en un semáforo de la localidad de Getxo. Cuando, de la parada de autobús que se encontraba a mi derecha, salió un señor mayor y de manera enérgica me abrió la puerta del acompañante y sin mediar palabra tomó asiento. Cuando le miré perplejo, me preguntó si iba a Bilbao. Le dije que sí y a continuación añadió un "le acompaño". 
No circularía ni cien metros, cuando me medio ordenó: a la basílica de Begoña ya me llevará. Entonces es cuando caí en la cuenta que el pasajero era un cura. Ello dependería de como estuviese de fluido el tráfico. Ni que decir que no había ni un vehículo sobre la carretera, así que ya estábamos rumbo a Begoña. En el coche le hablé de mi interés por hacer el Camino de Santiago y...¡di con la persona adecuada!. 
El pasajero era el encargado en la diócesis del la peregrinación jacobea y me dijo que pasase por la secretaría de la basílica al día siguiente, que me daría la credencial desde el lugar de origen, "a la vieja usanza".

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Una vez conseguida la Credencial, la guía del camino -escasas en las fechas- fue  la citada arriba. Everest 1985 "Guia del Pregrino"

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Página interior de la aludida guía en la que intervino en su elaboración, entre otros Elias Valiña. 

Ya lo teníamos todo: buena compañia, bicicleta y una guía. Con todo ello y Josune que se apuntó también, luego lo haría Alvaro y Conchita en Ponferrada, nos fuimos a Roncesvalles a comenzar el Camino. Ni que decir que si hubiese sido hoy hubiéramos salido desde casa, es decir sin tener que ir a Roncesvalles ni a ningún otro sitio. 
El Camino se realizó de manera fenomenal. Con Karmelo, Josune, Alvaro y Conchita, afortunadamente y pese a los muchos años transcurridos desde su realización, tenemos una solida amistad. Afortunadamente nos vemos casi a diario y en ocasiones, como no, sale a relucir este Camino. 
Algún día pondré algunos detalles del mismo, anécdotas que salen cuando en una mesa nos juntamos o se las contamos a alguien: es muy buena la de la tienda de campaña de Karmelo y su ilimitada capacidad, o la del choque de aviones cuando en Sahagún veíamos las Perseidas, o el caracter verbenero que dio Alvaro al Camino o los efectos del albariño o ¿era ribeiro? en Conchita, también las noches toledanas que Karmelo y yo le dimos a Yosune o aquella que una vez terminado el Camino quedo una madrugada con Karmelo en una fuente para entregarle las fotos que hice y... 


Unos años después, en 1995, con Mercedes se hizo andando.

Anocheciendo en las ruinas del monasterio de San Antón en Castrojeriz.

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Pongo una foto de la credencial "oficial" del año 1995. 
Credencial, quizás de alguna antigua que quedaba, que sigue el primer modelo fijado en el Congreso de Jaca de 1987.

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LA PRIMERA EDICION La Primera Edición de la Credencial del Peregrino está editada en la Imprenta Provincial de A Coruña en 1989.
Patrocinada por la Diputación de A Coruña sigue los cánones planteados en Jaca por el I CongresoInternacional de Asociaciones de Amigos del Camino deSantiago. 
El primer paño.- reproduce fielmente el dibujo alusivo alCamino de Santiago; la puerta, la calabaza, el bordón y la venera, así como el nombre que le da título: “Credencial del Peregrino”. 
El segundo paño.- se enmarca como “Camino de Santiago”, junto al dibujo del Códice Calixtino en que se representa a Dios Padre, figuran los espacios reservados al que acredita: “La parroquia de…“, “Obispado de… “, “Abadía de… “ o “Asociación de...”. Seguidamente figura;“Presenta a…”, un espacio reservado para el nombre y apellidos del peregrino, le seguirá la “Dirección…”.
Después viene un espacio a rellenar muy significativo de quién es su promotor; “Miembro de la Asociación de…”;“Que ha salido el día … de ….”; -“por peregrinación, hacia Santiago de Compostela”, con las tres opciones a marcar; “a pie”, “en bicicleta”, o “a caballo”; “desde…”,“lugar donde empieza la peregrinación”. 
Le seguirá la siguiente leyenda; “Ha recibido, en el día de hoy, la presente credencial de Peregrino, en la que se ruega se estampe el sello idóneo de la localidad que corresponda, para acreditar su paso por la misma. La paz de Dios esté con todos y mantenga la esperanza delPeregrino para Bien de la Cristiandad”. 

Finalmente; “Cumplió la Peregrinación”. “Santiago, a …. de ... de … 19 …”. Los paños interiores están destinados a las; ”Certificaciones de Paso, firmas y sellos”,apareciendo en blanco sin cuadricular los espacios destinados a este fin.


Era una época en la que afloraba el actual renacer del Camino. 
Su recorrido se encontraba perfectamente marcado, incluso con la sabida picaresca inherente al camino como la de poner marcas que apartándose del recorrido llevaba a algún hospedaje o tasca donde beber o comer. 
También se veía el paisanaje del Camino y sus símbolos vivientes de aquella época como la sra. Felisa o Carmen o el famoso perro Calixto, etc. La guía en esta ocasión era esta. Edición Aguilar 1993. Todo un hito.

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Y alguna de las anotaciones del Camino. Donde dice que puse el colchón en el suelo porque no entraba en la cama, creo recordar que eran habladurias (je-je-je).

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Lo bueno que tiene el Camino es que se puede andar cuando se quiera, así que puede ocurrir en cualquier verano que nos preguntemos y ¿si hacemos el Camino?. 
Así, que por ejemplo pongo otra credencial. Esta del año 2002.

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En mayor o menor medida todas cambian en matices. Como por ejemplo de esta otra del camino de 1993.

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Fernando Lalanda en su trabajo de la credencial nos habla del autor de la portada que, invariablemente, a acompañado a la Credencial y de como se han violado los derechos de autor de la misma. Cosas, una más, que pasan en el Camino. 

Y como este es, también, un blog de montaña. Pongo una foto desde uno de los montes más famosos de la Ruta: el Monte del gozo.

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Estoy seguro que se volverá, una vez más, por lo que un próximo y sincero UTREIA.

4 comentarios:

  1. pendiente queda...
    aunque todos los días hacemos algún tramo.
    Eso que comentas de las desviaciones , creo que esta muy claro en la zona que une Cobarón con Cantabria, en el Camino Norte, ya que algunos tramos dan grandes rodeos.
    >Como siempre un placer leerte.
    Nos vemos

    JOSE

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  2. La primera credencial, un documento impagable (las otras también). Haber hecho el Camino antes del Xacobeo del 93 tuvo que ser una gran experiencia, lejos de la masificación actual.

    Un saludo,

    Armando

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  3. Hace años en tu casa vi varias decenas de libros del camino de Santiago, seria varios cientos. Al dia de hoy habra aumentado.
    J.L.

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  4. Aupa Alberto,
    bonita reseña al "camino" yo también guardo mi credencial junto a la compostelana con cariño, es una bonita historia, espero volver a hacerlo andando y sin tardar mucho, sera mi propuesta deshonesta a mi aita que se jubila ahora, espero acepte el reto jeje.
    Un abrazo,
    Andoni.

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