martes, 24 de septiembre de 2019

Berrea en la Sierra de La Demanda riojana, 2019

Tiempo de berrea. Esta vez en la parte riojana de la Sierra de La Demanda. Unas imágenes de un amanecer amenazador por lluvias, viento y niebla a casi 2000 m de altura. Esa mañana, la tarde-noche anterior no se oyó, sin embargo fue una sinfonía coral.


Una vez más tuvimos la suerte de ver y oír una excelente berrea. Con la suerte de estar acompañados de una persona que acudía por primera vez  y que tras los primeros momentos de "tirar de prismáticos" se convirtió en una buena guía señalando dónde estaban diversos machos y hembras.


Un pequeño  video de la berrea en altura, en esta parte de la riojana Sierra de La Demanda.
Todavía quedan días para su discreta observación.


martes, 3 de septiembre de 2019

Pistacho con lavanda: una buena combinación olorosa

No entiendo de perfumes ni colonias, pero el caso es que hace bastantes años cuando mis padres y un hermano regresaron de los montes Tauro en Turquía, me trajeron un par de botes de plástico como de medio litro cada uno y no sé si eran de  perfume o de colonia. Era, junto con unos pañuelos de seda,  para hacer un regalo a dos compañeras de trabajo.

El caso es que un bote, insisto en lo de bote y no frasco, se me cayó encima de una librería y abriéndose el tapón se derramó parte del contenido. Aquel líquido olía maravillosamente bien. Limpie  el estropicio y pese al transcurso de los años y han pasado bastantes, es el día que aunque tenuemente sigo oliendolo.

Siempre me he preguntado por los ingredientes que formaban el líquido de ese bote y cuál sería el motivo de la permanencia de su olor pese al tiempo habido.

Este verano creo que di con la solución del enigma, si no de una manera total puede que muy próxima a ella.

En un jardín vi lavanda en flor, en concreto Lavandula latifolia, y como casi siempre que veo estas plantas me gusta tocar y apretar sus flores con las manos. Es muy agradable, como es de suponer, el olor que desprende y como se fija.



Seguí andando y lo que vi a continuación fue un pistachero (Pistacia vera) el árbol cuyos frutos son los pistachos.
Los frutos, propiamente drupas, se encontraban verdes y la curiosidad me hizo que cogiese varias. El pedúnculo que las unía a las ramas se encontraban muy verdes y húmedos y es al cortarlos cuando  saltó la chispa.


La impregnación que tenía de lavanda en las manos se mezcló con el olor del pistacho y ¡menuda combinación!
Del pistacho y sus frutos solo conocía cuando los comemos y en alguna ocasión puntual cuando tomamos un helado de pistacho. Lo que desconocía era lo de su agradable olor. Un olor que recuerda a la naranja, y diría que huele a naranja mejor que los naranjos. 
El pistacho unido a la mezcla de lavanda que tenía en las manos hizo que de manera automática la combinación de ambos olores me trajese a la memoria aquel bote que se derramó en la librería hace muchos años.


El hallazgo se lo comenté a mi hermano y me dijo que lo que me trajeron a granel y sin nombre comercial alguno ni dato que figurara en el envase, lo compraron en un pueblo de los montes Tauro que no aparecía ni en los mapas turcos y que la compra se lo hicieron a un lugareño en su establecimiento formado con una caravana antiquísima.



Tengo claro que lo que me trajeron está realizado cuando menos por estos dos ingredientes y no me cabe duda que la industria de la perfumería conocerán de la existencia combinada de estas dos plantas. Pero lo que me sorprende es que habiendo pasado años sigue habiendo olor y ¿no es esta propiedad la de la permanencia una de las más valoradas en perfumería al margen del buen olor?

Luego la publicidad se encargará de bombardearnos con la venta de tal o cual colonia o perfume y desde luego a precios que cuanto más elevados más parecerán acreditar las bondades del producto.

Pero en fin, con la mezcla de estas dos plantas sale una combinación espectacular y barata, muy barata.

lunes, 26 de agosto de 2019

Peritación Botánica: Richard Evans Schultes

Cuando sean necesarios conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos para valorar hechos o circunstancias relevantes en el asunto o adquirir certeza sobre ellos, las partes podrán aportar al proceso el dictamen de peritos que posean los conocimientos correspondientes o solicitar, en los casos previstos en esta ley, que se emita dictamen por perito designado por el tribunal.
Este párrafo que es una copia literal del punto 1 del artículo 335 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, describe la razón de ser de la prueba pericial en un procedimiento judicial, si bien es un artículo de la LEC, sirve para entender este medio de prueba en cualquier otra jurisdicción y aplicable al derecho comparado.


Ello viene como aclaración para entender la anécdota  que Wade Davis que nos relata en su obra “El Río, Exploraciones y descubrimientos en la selva amazónica”.

El Río.Exploraciones y Descubrimientos en la Selva Amazónica.
Banco de la Republica/El Áncora Editores.

Esta anécdota va referida a su profesor de botánica, de la Universidad de Harvard, Richard Evans Schultes, uno de los etnobotánicos  más importantes del pasado s.XX

"Su lealtad (refiriéndose a Shultes) a la revuelta estudiantil fue legendaria. Durante años viajó por todo el país esgrimiendo un oscuro argumento taxonómico para lograr la liberación de docenas de jóvenes acusados de posesión de marihuana.

Su razonamiento  era más o menos por este estilo: según la Ley (en Norte América años 1960 y siguientes) la marihuana es ilegal, pero hace muy poco , cuando la Ley se modificó con el propósito de derrotar la cruzada de Schultes, la que quedó prohibida legalmente fue la variedad conocida con el nombre de Cannabis sativa. Shultes, sostenía que había tres especies de marihuana, entre ellas la Cannabis indica y la Cannabis ruderalis, y en cuanto testigo experto, declaraba que no existía forma de distinguir entre las especies por medio forenses exclusivamente. Esto hacía que el peso de la prueba recayera en la acusación, que debía de demostrar más allá de toda duda razonable, que una bolsa de capullos molidos era Cannabis sativa y no cualquiera de las otras dos especies afines. Puesto que ni los botánicos podían ponerse de acuerdo en cuántas especies había, se trataba por definición de un cometido imposible. Pero esto, por supuesto,  hacía todo más dramático. Con Schultes y su séquito por un lado, enfrentados de otro por un grupo de botánicos indignados, a menudo envidiosos de su fama, enfurecidos por su posición sobre las drogas y abiertamente desdeñosos de sus puntos de vista taxonómicos.

La también decorativa Cannabis sativa

En realidad, las evidencias a favor de la posición de Schultes, eran bastantes dudosas. La Marihuna es una planta de muchos usos, que durante más de cinco mil años ha sido empleada como aceite, alimento, droga, medicina y fuente de fibra. La variación morfológica que lo llevó a distinguir tres diferentes especies puede muy bien haber sido el resultado de una selección artificial. Sin embargo dadas candentes pasiones  de la época, cuando los estudiantes eran arrestados por fumar una hierba inocua no importaba ninguno de esos detalles académicos.

Richard Evans Schultes
Harvad Museum of Natural History

Importaba sí la sombrosa habilidad de Schultes para forzar los tribunales a dejarlos libres. Fue esto, más que cualquier otra cosa, lo que contribuyó a su mítica reputación en el campus de Harvard.”


Una prueba pericial que ya no tiene cabida. Actualmente se siguen criterios de afectación a la salud pública y no en criterios taxonómicos si nos referimos a plantas.


Pero este criterio de la influencia en la salud pública también tiene su gran anécdota pericial-judicial. Solo que esta vez  en España y más reciente: en la década de los años noventa del pasado siglo. Esta para otra ocasión.

jueves, 22 de agosto de 2019

Aviones comunes, Delichon urbicum.

Espectacular otoñada la que estos aviones comunes (Delichon urbicum) nos han brindado el pasado 19 de agosto en la riojana localidad de Ezcaray. 

Es una golondrina pequeña, compacta y de obispillo blanco. Aunque rupícola en origen, se ha asociado desde antiguo a las construcciones humanas, y ahora habita con gran éxito incluso en las grandes ciudades. Muy gregaria, construye colonias de nidos adosados a edificios. Aunque en nuestro país se trata de una especie migradora y estival, en los últimos años se ha puesto de manifiesto una mínima invernada en el suroeste de España. La numerosa población española, quizás la mayor de Europa, muestra tendencia estable.
SEO Bird Life.


Pequeña golondrina de aspecto compacto, negro azulada brillante por arriba y blanca por abajo, con límites netos entre colores . Posee alas largas y apuntadas y cola corta ahorquillada de color negro; pico corto, plano y negro; boca muy ancha, y patas cortas cubiertas de finas plumas blancas. Destaca su obispillo de color blanco, la única zona clara de las partes dorsales. Ambos sexos son iguales. Los jóvenes resultan menos contrastados, más parduzcos, sobre todo por abajo, con límites difusos entre partes negras y blancas, y con puntas blancas en las terciarias. Este pájaro suele observarse en vuelo y agrupado. Su vuelo es rápido y ágil, aunque menos que en la golondrina común, y a menudo se produce a mayor altura que en esta. Se posa con frecuencia, a veces en el suelo.


La subespecie meridionale, de menor tamaño, es la presente en España, aunque muchos expertos no aceptan esta raza. En época de cría ocupa la Península en su totalidad, Baleares, Ceuta y Melilla. Inverna en muy pequeño número en el sur, principalmente en el entorno del bajo Guadalquivir. En Extremadura, algunos ejemplares pasan el invierno asociados a grupos de avión roquero. Está ausente en las islas Canarias, donde es un ave común en paso.
Especie estival. En invierno, las aves españolas se desplazan al golfo de Guinea, en el oeste de África, y regresan de forma lenta a nuestro país, con un desfase de hasta tres meses entre el norte y el sur: en Andalucía y Extremadura pueden verse ya en enero, con llegada masiva desde febrero; en el centro y el este de la Península suelen hacerlo un mes después, y en la Meseta norte y la cornisa cantábrica no se vuelven comunes hasta abril. Los ejemplares de mayor edad retornan antes. Los aviones comunes abandonan las colonias de cría desde julio hasta octubre. Los pasos migratorios, en buena parte realizados por aves no ibéricas, son muy prolongados en el Estrecho: suben entre febrero y mayo, y bajan entre julio y noviembre, con afluencia máxima en abril y octubre.


La población española no se conoce con exactitud, aunque se estima que hay 1-3 millones de parejas. En Europa se calcula que existen unos 10-24 millones de parejas, con los mayores contingentes en España y Rusia. Los resultados obtenidos entre 1998 y 2005 por el programa SACRE reflejan una tendencia estables, lo que contrasta con el declive detectado para el conjunto de Europa, superior al 10%.
SEO BIRD LIFE.
https://www.seo.org/ave/avion-comun/



miércoles, 10 de julio de 2019

Alberto Palomera y la Cruz de San Millán.


Hace poco hacíamos una introducción de la publicación del "Arte de ver las cosas" de John Burroughs. Se podría cambiar el título por el de: Las cosas vistas con arte. 
A fin de cuentas cualquiera de los dos títulos son aplicables al artista Alberto Palomera.

Hace unos días fuimos al Monasterio de San Millán de la Cogolla, visitando el de Yuso y Suso. Se acudió a la cita que tenía por finalidad realizar un programa televisivo (La Visita) y a tal efecto fui de mero acompañante de Jabier Calle (director y productor del programa), Iñaki Garcia Uribe (etnógrafo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi) y de Alberto Palomera (pintor).
Como de todo ello se hizo un programa que en breve se emitirá, me voy a referir a un detalle que nos comentó Alberto Palomera mientras grababan el programa: la Cruz de San Millán.

Alberto Palomera pintando en la bodega Florentino Martinez de Cordovin

LA CRUZ DE SAN MILÁN

La cruz de San Millán es una cruz visigótica que se encuentra en el cenotafio  (S.XII) del monasterio de San Millán de Suso, siendo el emblema de San Millán.
La cruz, con todos sus lados iguales, está constituida con hojas de ortiga y no exenta de una simbología numérica: la cruz representa ocho "pétalos" en referencia a las bienaventuranzas y considerando la escotadura que dibujan se observan tres puntas o ángulos en alusión a la Santísima Trinidad, si estos los  multiplicamos por los cuatro brazos nos salen los doce apóstoles. 

Sin embargo lo realmente llamativo es la formación de la cruz por ortigas. 
En heráldica la ortiga no aparece muy representada en la Península, no así en la cultura germana.en la que aparece formando orlas en diversos escudos.
Diversos estudios señalan que la inclusión de ortigas en escudos y representaciones heráldicas no llegan al 0,7%, salvo en Galicia y Andalucía que es algo superior con un 2,5 %.

La razón de la formación de la cruz de San Millán por ortigas, obedece a la dualidad del camino a seguir al encuentro de Dios: por un lado el esfuerzo y sacrificio necesario en el empeño del hallazgo representado en la urticaria que provoca  la planta y por otro el efecto purificador (medicinal) que la misma tiene. Camino que hay que recorrer hasta llegar a la flor, al centro de la cruz.

Conviene precisar que, como se verá, esto fue observado y tenido en cuenta por el artista Alberto Palomera en el trabajo efectuado en una bodega muy cercana del Monasterio de San Millán.


Cruz de San Millán en el cenotafio del monasterio de Suso


BREVE APUNTE BOTÁNICO

Dentro del género Urtica, a la que pertenecen las ortigas, desconocemos qué especie concreta es la ortiga de la Cruz de San Millán. Ahora bien, una de la especie más común y abundante es la Urtica dioica, ortiga común. ¿Será esta especie? 
El género Urtica presenta unos pelos (tricomas) en sus hojas o tallos que inyectan sustancias químicas que provocan irritación. La función, obviamente es de defensa. 
La estructura de estos pelos, tricomas en botánica, es muy similar en las plantas que lo poseen que si bien se dan en la urticarias, también se da en otro géneros.
Suelen tener una longitud de 1 a 8 mm con una punta quebradiza que se rompe por contacto y creando en la rotura una punta muy afilada que puede penetrar en la piel. El tubo está calcificado (carbonato de calcio) en su base, y la punta está silificada (con sílice). Esta diferencia es la que crea un "linea de rotura" creando un tricoma lacerado, como una jeringuilla, por la que se introducirá las sustancias químicas que provocarán la urticaria en la piel.

Capitel con la cruz de San Millán, pintado en la bodega Florentino Martinez

Muy cerca de los Monasterios se encuentra la localidad riojana de Cordovin. Que es donde Alberto Palomera ha realizado una de sus últimas obras de arte: un calao en la bodega Florentino Martinez. Y como no podía ser menos, de entre la variada y  abundante temática tratada (toda ella relacionada con el lugar, el vino, el tiempo y la visión personal de su autor) tenemos representada la Cruz de San Millán.
Un buen detalle de los cientos que son tratados en esta obra y que merecerían una explicación más detallada que la que nos guió su autor, pero no todo debe de ser explicado. Algo tendrán que descubrir los iniciados en su observación.
Pongo un artículo publicado en prensa y que nos acerca más a la obra y su autor:
https://www.deia.eus/2018/11/05/ocio-y-cultura/cultura/cuando-la-bodega-se-convierte-en-un-lienzo



Con Alberto Palomera he acudido en varias ocasiones a la Naturaleza. Y con este patafísico si que se cumple lo que nos decía Ramón de Campoamor: "En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con el que se mira".
Hemos salido al campo con montañeros, botánicos, zoologos, cazadores, ganaderos, ornitólogos, etnógrafos... y así un largo etcétera, el salir con un artista amante de la Naturaleza da una visión muy enriquecedora, muy diferente, con el color de otro cristal.

Las exposiciones que ha realizado Palomera  dan otra dimensión a la percepción de la Naturaleza, de hay que al comienzo hiciese un juego de palabras: la Naturaleza vista con arte.


lunes, 20 de mayo de 2019

Sauce llorón (Salix Babylonica) y el Salmo 137 de la Biblia.

En la zona donde se encuentra, la localidad de Leioa, es uno de los árboles de su especie más imponente y bello. Me refiero al sauce llorón (Salix babylonica) que se encuentra en este pueblo. 
No es especialmente alto, pero la anchura de su copa es notable. Da la sensación, según el ángulo desde donde se mire, que nos encontramos ante dos árboles distintos y unidos. 
El lugar con el paso del tiempo y debido a las nuevas edificaciones le ha restado solemnidad. No obstante ha quedado un rincón ajardinado donde los bancos de estilo romántico ayuda a preservar el lugar en la medida de lo posible. Este magnífico sauce hunde su raíces en el arroyo Landabarri.


El origen del  nombre científico, que viene dado con anterioridad a Linneo (aunque fue descrito por él), se debe a  la Biblia, a sus Libros Sapenciales y en concreto a los Salmos. En el Salmo 137 recoge el lamento, el lloro del pueblo judío durante los  setenta años de cautiverio de Babilonia.
En el salmo 137.2 se recoge: "Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas."
Sauces que como recoge el salmo al comienzo se encontraban:  "Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sion."
En consecuencia y a partir de este Salmo se puso el nombre científico: Salix babylonica. El nombre común de sauce llorón deviene por el mismo motivo, unido a la forma triste y lánguida de este árbol.

El problema está en el equívoco de la traducción de la Biblia de la especie de árbol: se considera que en aquella época y lugar no era originario el sauce. Al decir de los botánicos el árbol en cuestión que debiera de recoger el Salmo  es el álamo del Eufrates (Populus euphratica).


Salmo 137.
1.Junto a los ríos de Babilonia,
allí nos sentábamos, y aun llorábamos,

 acordándonos de Sion.
2.Sobre los sauces en medio de ella
colgamos nuestras arpas.

3.Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos,
y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo:

Cantadnos algunos de los cánticos de Sion.
4.¿Cómo cantaremos cántico de Jehová
En tierra de extraños?

Salmo 19


Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Señor, roca mía y redentor mío.

No obstante algunas Biblias, como la "Nueva Biblia de Jerusalén " recoge acertadamente la especie del árbol y en lugar de mencionar al sauce cita al álamo.


Canción Rivers of Babylon

He puesto más arriba parte del Salmo 137 y del 19 ya  que esos fragmentos son los que de manera literal se citan en una canción muy famosa: Rivers of Babylon. Fue una canción compuesta y cantada por el grupo rastafary The Melodians. Canción que ha sido muy versionada, siendo la más conocida la del grupo Bony M. en el año 1978.


No pongo la versión discotequera de Bony M. ni la original de The Melodians, que se pueden ver en internet. Pongo la versión, muy parecida a la original mezcla de reggae y soul,  del senegalés Rocky Dawuni, el motivo es que es un activista de causas muy loables y porque en el video aparece otro espléndido árbol con un nombre común también bíblico: el árbol de Josué (Yucca brevifolia).





miércoles, 15 de mayo de 2019

Los dos castaños

Dos fotografías sacadas con un mes de diferencia en la Sierra de La Demanda.
La primera tomada el mes de marzo. Se observa dos imponentes castaños (Castanea sativa). Me llamó la atención la majestuosidad de ambos, motivo por el que les fotografié. Como la primavera estaba llegando me las prometía muy felices el verles, todavía con más esplendor con el verdor de las hojas.



Cuál sería la sorpresa que un mes más tarde, en abril y con algunos cerezos en flor,  la situación iba a ser muy distinta. Desde donde realicé la foto y habiendo un prado de por medio no me percaté que los castaños estaban secos.
Según me dijo Juan, fiel notario de lo que acontece en la Naturaleza de estas tierras, los árboles dejaron de sacar hojas hace un par de años.
Evidentemente los daños de su interior fueron mucho antes, nos encontramos con un tronco podrido y ahuecado de suerte que unos vientos de abril le derribaron.




Viendo ambas fotos, ni que fuese una premonición de lo que iba a pasar, nos viene a la mente los versos del poeta: "Todo pasa y todo queda..." Machado lo adjudicaba a las personas, creo que de la Naturaleza se puede decir lo mismo.

lunes, 29 de abril de 2019

El arte de ver las cosas. John Burroughs

Por primera vez en castellano, la obra de uno de los grandes naturalistas de todos los tiempos: incansable caminante y lúcido pensador, sus textos son una de las piezas claves de la tradición de la nature writing.

John Burroughs fue un incansable caminante, un magnífico escritor y un clarividente pensador. Su obra es una de las piezas claves para entender toda la tradición de la nature writing, pues al fin y al cabo él es, junto con Henry David Thoreau, el más importante naturalista norteamericano. Para el poeta Walt Whitman, su íntimo amigo, Burroughs fue el «genuino hombre de los bosques, el único nativo entre los árboles». Y es cierto que era capaz de vivir emboscado en soledad, pero también disfrutaba de irse de acampada con el presidente Roosevelt, podía debatir sobre teología con Ralph Waldo Emerson o emborracharse con Oscar Wilde, discutir sobre el progreso con Henry Ford y sobre poesía con Thomas Carlyle. Para muchos, Burroughs era una suerte de Thoreau en una versión más jovial, cercana y sociable, pero igualmente combativo e irreverente: tal como afirmó sobre sí mismo, prefería «estar al cuidado de unas cuantas cabezas de ganado que ser el guardián del sello de la nación». Por otro lado, ambos hombres compartieron la misma y extraordinaria capacidad para ver el detalle que a los demás se nos escapa, para interpretar el hecho natural y humano desde una lucidez única a medio camino exacto entre la Razón y el Espíritu.

Para este libro, los editores de Errata naturae hemos preparado una antología de sus mejores ensayos, todos inéditos hasta la fecha en castellano. En ellos, la naturaleza se enlaza con la filosofía, la observación con la reflexión, la vida salvaje con el pensamiento indómito, la poesía con la ornitología, la infancia con el futuro, el caminante con lo inesperado, lo sagrado con lo cotidiano, los bosques con el Gran Bálsamo, la cabaña con el Último Refugio, el canto de un ruiseñor con las viejas posadas inglesas, los diarios de Thoreau con un tomahawk olvidado y una inolvidable vaca hereford con la cúpula del Capitolio.



John Burroughs (1837-1921) fue uno de los escritores naturalistas más relevantes de Estados Unidos. Cercano a los grandes maestros del trascendentalismo, como Emerson o Thoreau, Burroughs mostró a lo largo de su vida un profundo amor por la naturaleza y la vida salvaje. 
Trabajó durante casi una década como empleado del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, también como profesor y finalmente como granjero, cuando se decidió a abandonar su cómoda vida en Washington para instalarse en una cabaña en los montes Catskill. 
Desde su retiro, pasó más de medio siglo escribiendo libros sobre la naturaleza y la vida en los bosques, los últimos de ellos con un interés mayor por la vertiente filosófica y literaria de estos temas. Por supuesto, a lo largo de aquellos años hizo también múltiples viajes y expediciones, desde la campiña inglesa y las costas francesas hasta las cordilleras de Alaska. 
Entre sus principales libros, cabe destacar Wake-Robin (1871), Birds and Poets(1877), Locusts and Wild Honey (1879), Signs and Seasons (1886) y Ways of Nature (1906).

Los dos párrafos anteriores están sacados de la web de la editorial que ha publicado este libro, Errata Naturae.

Sin embargo me voy a permitir, aprovechando la autorización del editor, poner unas breves líneas de esta maravillosa recopilación de escritos de más de cien años que escribió Burroughs y se recogen en esta obra.

Puede que este fragmento no sea nada relevante, incluso que a la gran mayoría no le diga mucho. Pero es como si me lo hubiese dedicado el bueno de John, así que por "alusión":

"Bendito el que haya pasado su juventud en una granja, y si era una granja lechera, sus recuerdos serán aún más fragantes. Ir y volver con las vacas a los pastos todos los días y todas las temporadas durante años... ¡cuánto verano y cuánta naturaleza le han infundido estos trayectos!¡Para cuantas caminatas y excursiones ha servido este encargo de excusa! Las aves y sus nidos, las bayas, los bosques de hayas con sus tesoros... y cientos de aventuras inenarrables, están todas ligadas a aquel corto viaje de un kilómetro de ida y vuelta a los remotos pastos. A veces faltaban una o dos vacas al traer el rebaño a casa por la noche; entonces salir a buscarlas era otra aventura." 

No sobra ni falta nada en el relato. Distintos tiempos, distintos lugares pero la misma realidad.

En palabras de John Barroughs, me puedo considerar bendecido. 




lunes, 25 de marzo de 2019

Cuentos y leyendas en Itzina con Iñaki Garcia Uribe. Parque Natural de Gorbeia

El macizo de Itxina se encuentra en el interior del Parque Natural de Gorbeia. Constituye un gran afloramiento de calizas del complejo Urgoniano en el que se han producido interesantes y complejos fenómenos kársticos. 

El interés de esta área es múltiple. Su interés geomorfológico radica en la profusión de formas kársticas, tanto superficiales como subterráneas, entre las que destacan el conocido Ojo de Atxular, la gran grieta central, la dolina de Axlaor y la cueva de Supelegor. 

Hidrogeológicamente destaca por ser una cubeta endorreica que drena de forma subterránea el agua de lluvia, siendo su principal manantial el de Adabide. 

Florísticamente, destaca por ser una zona de gran interés muscinal, con más de 175 especies de musgos y hepáticas catalogadas. 
Un aspecto que contribuye a esta riqueza lo constituye la abundancia de madera en descomposición, albergando comunidades de briofitos lignícolas muy difíciles de observar en otros lugares de la Comunidad Autónoma del País Vasco dada la explotación forestal a la que se ven sometidos nuestros montes. Esta riqueza florística se ve aumentada por la presencia de especies singulares en los crestones y paredes verticales. 

Desde el punto de vista faunístico es significativa la presencia de al menos ocho especies de quirópteros, además de la fauna rupícola y forestal que habita el macizo de Itxina.

El Biotopo Protegido del macizo de Itxina comprende el karst de Itxina, incluyendo el pie de sus cantiles y las cimas de Lekanda, Gorosteta e Ipergorta.
DECRETO 368/1995, de 11 de julio, por que se declara Biotopo Protegido el macizo de Itxina.


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Estas navidades pasadas el amigo Albertxo me manifestaba su interés en conocer esta zona y añadiendo si fuese posible de la mano de Iñaki Garcia Uribe, miembro de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Así que me puse en contacto con Iñaki y quedamos en ir este mes de marzo.
Al mismo tiempo y aprovechando la ocasión se organizó una excursión a la que acudieron numerosas amistades.

En la cueva de Supelegor.

En la vuelta que dimos por Itzina nos acompañó Javi Calle, que se encargó de dejar merecida constancia en la grabación que viene a continuación y que en su programa  televisivo La Visita  se pudo visionar en diversas cadenas de televisión locales.



El recorrido es el que pongo a continuación. Dentro de Itzina es un recorrido clásico pero en esta ocasión con muchos valores añadidos como se pueden ver y oír en el video.

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martes, 12 de febrero de 2019

En el interior del arco iris

¿Cuánto de cerca se puede estar de un arco iris?
¿Cuántas veces al verle hemos querido estar en una de sus bases?

No fue  la manera más ideal, andando por ejemplo hubiese sido más deseable, del estar en uno de los extremos de un arco iris, pero sí fue emocionante el ver su apoyo en la autopista y lA manera irremediable de como le íbamos a traspasar.
La foto, realizada con un teléfono móvil por la persona sentada en el asiento posterior, muestra el momento exacto en el  que su luz incide en el lado izquierdo del parabrisas, su arco (que no era perpendicular al eje de nuestra trayectoria) se escapaba por la curva de la calzada.


La próxima vez que sea en el otro extremo del arco, en el monte y su bosque.