Hace un tiempo que quería ir a la Necrópolis de Argiñeta y al mismo tiempo hacer una ruta de montaña. Esta martxa, la número 35 del Club de montaña de Zaldibar es la ocasión perfecta para poder hacer las dos cosas: un bonito recorrido que permite visitar la aludida necrópolis.
El recorrido es de 27 km y un desnivel positivo de 1200 m aproximadamente.
Tres fotos identificativas y continuamos.
Ermita de San Adrián.
Vistas desde el camino.
Se comienza esta martxa en la iglesia de Zaldibar. Se dan unas instrucciones antes de salir.
La ruta hasta la localidad de Ermua se realiza por lugares muy humanizados, así que poco que reseñar. Y así nos introducimos en esta localidad.
Al de poco de abandonarla comienza la primera y más dura de las subidas de la jornada: la subida al Galdaramiño.
Primeramente por la servidumbre de una conducción de gas.
Una subida bien pronunciada, entre helechos y androsemos.
Y eupatorios (Eupatorium cannabium).
Mirada hacia la localidad de Eibar.
Esta era la imagen de gran parte del día: helechos, pinos, terrenos baldíos, etc. Al fondo se ve la antena del Galdaramiño.
Que tras una series de subidas encadenadas llegamos a Galdaramiño (669 m).
La ruta se ha hecho con Rafa y Cristina. La verdad sea dicha, hemos andado muy suave, tal es así que los dos miembros de la Organización que cerraban la martxa y quitaban las marcas van con nosotros. Rafa con ellos.
Llegamos tras una breve bajada al primer avituallamiento líquido, donde se encuentra otro de los organizadores (Alextiup).
Como digo van a la par que nosotros quitando las marcas.
Así se llega hasta el Azkonabitza (724 m).
Nueva bajada hasta Elgeta. Optamos por atravesar el pueblo en lugar de seguir por donde iba la ruta. La razón era ver, aunque sea de pasada, esta bella localidad.
Así se vio la iglesia y su florido parque.
Así como el ayuntamiento y su plaza.
Para completar el trío nos faltaba el frontón, así que nos acercamos a él y máxime sabiendo que en ese lugar se encontraba el avituallamiento sólido. Buena cuenta dimos al chorizo...
Salimos del frontón, no sin antes de cumplir esa máxima que dice: "donde se está bien, buen rato". Y partimos dirección al Intxorta, que no se llegó a su cima por bien poco.
En este caserío ahí un panel que relata la historia de sus moradores en la Guerra Civil.
Luego, junto al camino, vemos a este secuoia. Cuando llego a él no le miro las hojas, por lo que no puedo hacer una mayor precisión, ¿rojo o gigante?.
A partir de aquí se pasaron por los sitios, paisajísticamente muy bonitos. Alerces.
Bonito camino entre hayas.
En alguno tramos, los menos, había algo de barro. Bardana (Artium lappa) una potentísima planta medicinal.
A partir de aquí somos los últimos de la fila. Las dos personas de la organización que venía detrás nuestro nos han adelantado. No plantea ningún problema, saben que Rafa conoce la zona y que yo llevo el track del recorrido.
Bajando dirección a Elorrio las vistas sobre el Udalaitz son imponentes. Quien quiera ver el juego que puede dar este monte (así como de otros muchos) que visite el blog de Giroa: Mendiak bat.
A partir de ahora se pasan por diversos barrios de esta localidad. En el barrio de Aldape se visita este molino.
Por la puerta vemos la tolva.
Y bajando por las escaleras las dos ruedas que presenta y mueven las piedras de moler.
A escasos metros está la ermita de S. Jurgi de 1660 y junto a ella, en el cruce, un lavadero.
Lavaderos de este tipo se vieron unos cuatro o cinco. Consta de una fuente, la pila y en un lateral (en esta foto casi no se ve por estar tapado) una losa o piedra inclinada para lavar.
Nos apartamos ligeramente del camino para ver la ermita de San José.
Aquí más de cerca.
Cristina comentaba lo atípico de como hacíamos la martxa. Una martxa en la que no veíamos gente y, sin prisas, parábamos a ver lo que queríamos sin importarnos el paso del tiempo.
Con esta idea lúdica nos pasamos, por no mirar el track, un cruce en el que se desviaba la dirección a seguir. No solo no fue problema, sino que nos permitió ver esta baña de jabalíes, se notaba in situ lo aplastada que estaba por los cuerpos de ellos.
De esta manera no solo nos separamos del camino que traíamos sino que ¡nos introducirmos en el bosque a buscar los rascaderos de los jabalíes!.
Aquí, por ejemplo, uno.
Y aquí otro.
Ahora sí, a buscar con el GPS el cruce que nos saltamos.
Ya en camino nos encontramos con esta curiosa y olorosa fuente sulfurosa, conocida como Uratsa en el barrio de Zenita.
Y entre equisetos y tréboles hediondos, llegamos a Zenita.
En este punto accederemos a la Necrópolis de Arguiñeta. La martxa no pasa por ella, pese a que la distancia que la separa del camino es de cuarenta metros, y todo ello con un excelente sendero que una el camino de la martxa con la necrópolis.
Nosotros no obstante entramos en la necrópolis por el lado este y salimos por el oeste a través de ese caminito, para continuar con la martxa. En el track se ve perfectamente.
Arriba se ve la necrópolis, abajo la pista de la martxa y en medio el camino que lo une.
NECRÓPOLIS DE ARGIÑETA
Para ello sigo en la descripción lo expuesto en el Tomo III de Monumentos Nacionales de Euskadi (Vizcaya) . Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, editorial Elexpuru 1985.
La ermita de San Adrian de Argiñeta está situada en el municipio de Elorrio, el lugar es un montículo natural, entre robles y hayas, en la falda del monte donde se asienta la barriada de Mendraka.
Frente a la puerta principal de la ermita, la que da al oeste, hay, formando una especie de herradura, 20 sepulcros y cinco estelas.
La ubicación actual de los sepulcros no ha sido siempre así. En la segunda mitad del siglo XIX el párroco de la iglesia de la villa de Elorrio los colocó en el lugar que ahora ocupan. Los sepulcros proceden de Arguiñeta, Gáceta y Miota.
Hace unos años el recinto de la necrópolis fue protegido en su derredor por un conjunto de lajas hundidas en tierra.
El conjunto es de gran interés, es la necrópolis más importante del País Vasco, con una ermita como espacio religioso y todo ello en un ambiente más amplio de campas y árboles que conforma un espacio lúdico y festivo.
DESCRIPCION DE LA ERMITA DE SAN ADRIAN.
Es de planta rectangular, de una sola nave, construida de mampostería de piedra arenisca toda ella, excepto esquineras, puertas y ventanas que son de sillería.
Es destacable el pórtico circundante, sostenido por 21 pies de madera que se apoyan en basas de tronco de pirámide, de piedra arenisca.
En la puerta del lado oeste, el suelo está realizado con cantos rodados y junto a la puerta (foto de más arriba con arco carpanel) obra una mesa de piedra.
El resto del suelo es de piedra caliza, recientemente puesta.
En el dintel de la puerta del lado sur figura la fecha "año 1666. Quizás en la foto no se vea bien, pero en el lugar era visible.
Al interior no se pudo acceder por estar cerrada. No obstante y a través de la puerta oeste pudimos meter el objetivo de la cámara. El suelo es de canto rodado, y el altar es un sepulcro dado la vuelta que se trajo de la ermita de San Esteban en la última restauración.
El aludido altar-sarcófrago.
DESCRIPCIÓN DE LOS SARCÓFRAGOS.
Son de piedra arenisca de las canteras de Oiz, de diferentes tamaños. La parte inferior más ancha en los hombros es cubierta por la tapa de sección triangular. Hay 20 sepulcros, uno de ellos doble y dos tapas sin urna.
Mirando desde la ermita y comenzando por la izquierda, está el sepulcro doble.
A continuación los dos más interesantes por ser los únicos que en sus tapas hay inscripciones.
En este pone "Era DCDXXI obiit fmls di baterria XVII klds agustas", que traducido es: "Era 921 (año 883). Baterria siervo de Dios, murió en 17 de las kalendas de agosto".
Y en este otro nos encontramos con la piedra cristiana con fecha indubitable más antigua de Bizkaia, año 883. La inscripción pone: "En el nombre de Dios, Momus en vida corporal, en la era 921 (año 883) me hizo. Aquí duerme".
Disposición de los féretros.
Mirada hacía la ermita.
Sección triangular de las tapas. Al fondo se ve el perímetro de las lajas.
DESCRIPCIÓN DE LAS ESTELAS.
Son de la misma piedra que los sepulcros. Cuatro de ellas son discoideas y la otra de cabeza triangular.
Tienen diferentes elementos decorativos.
Esta está decorada solo en el anverso.
La de la izquierda, la triangular, existe una copia de yeso en el Museo Histórico de Bizkaia.
En esta otra lleva un anillo con nueve prolongaciones radiales con remates en forma de árboles, rodeado de varias esferas concéntricas, creándose unos juegos de simetrías dentro del disco, lugar privilegiado. También existe otra reproducción.
Esta es la última.
Y con esta visita dejamos el lugar.
Cada vez queda menos, otra mirada al Udalaitz con Elorrio.
Pasamos por este lugar, muy concurrido por ser un área recreativa con parrillas para comer, su presencia a estas horas se hacía más evidente por el olfato (en especial el de Cristina) que por la vista. El lugar es, como así nos dijeron, la ermita de San Lorenzo.
Amboto y Alluitz.
Las ruinas de un molino ¿molino de Garratx?.
Bueno, lo cierto es que en este lugar la Naturaleza nos regaló con una serie de bellezas en forma de caballitos del diablo: había varios ejemplares machos y hembras. Pero la atención se lo llevan los vistos y azulados-metálicos machos, frente a las parduscas hembras.
Son Calopteryx virgo. Belleza efímera, pues en este estado de imago su vida no excede de las cinco semanas. Las fotos no hacen, ni remotamente, justicia a la imagen de este insecto.
Para ver la diferencia entre libélulas y caballitos del diablo aquí.
Otro ejemplar. Además volando (que son más vistosos) no se alejan mucho y cuando son varios el espectáculo está garantizado.
Y así llegamos a Zaldibar, entrando por donde se encuentra, en el casco urbano, la ermita de San Martín.
Y a la hora que llegamos nos encontramos con que está todo terminado y recogido. Y eso que sabíamos lo de la hora de llegada, pero que más da. La martxa y su organización ha estado fenomenal y lo hemos pasado muy bien. Que al fin y al cabo es lo que importa.
A ver si podemos repetir el año que viene.
Track y mapa.
http://es.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do#
Como se te ocurre pasar por mi pueblo y no llamarme, jrrrr.
ResponderEliminarFantastico reportaje Alberto, una marcha muy amena. Un saludo.
¿Pasaste por el caserío de Zalduegigoitia?
ResponderEliminarGotzon, la próxima vez que pase por Elorrio te daré un toque.
ResponderEliminarCon Rafa (Patear) comentábamos las subidas del Udalaitz y saliste a colación.
Anónimo, no por ese caserío no pasamos. Una pena porque hubiéramos visto parte de nuestros orígenes maternos.